Guía · 4 min · Inmersiones

Cómo ponerse el equipo de buceo en el agua: técnica y trucos

PT
Pablo Torres
Instructor orientado a iniciación · actualizado 12 junio 2026
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Cómo ponerse el equipo de buceo en el agua: técnica y trucos

La primera vez que intenté ponerme las aletas parado sobre unas rocas resbaladizas con el traje húmedo, la botella a la espalda y el chaleco inflado, casi acabé en el agua antes de tiempo. Había visto hacerlo en vídeos con una facilidad asombrosa. En el mundo real, sin las piedras secas y la calma del plató, es una habilidad que requiere práctica, y que en entornos exigentes —entrada desde acantilado, barco con escala estrecha, zodiac en oleaje— puede marcar la diferencia entre una entrada elegante y un susto.

Ponerse el equipo en tierra: el orden correcto

El orden estándar para equiparse en tierra (antes de entrar al agua) es el siguiente: primero el traje, luego las botas de neopreno. Después el cinturón de lastre o sistema de pesos integrado del chaleco. A continuación, el jacket ya montado con la botella: se pone sobre los hombros como una mochila, se ajustan las hebillas de pecho y cintura, y se verifica que la botella no se balancea. El regulador se coloca en boca, se purga y se hacen dos respiraciones de comprobación. El ordenador en la muñeca (si es de muñeca) o en el consola (si va integrado). Por último, las aletas — siempre las últimas, porque caminan mal con ellas.

Con el equipo completo y las aletas puestas, el desplazamiento en tierra es torpe y cansino. El truco es caminar de espaldas (marcha atrás) cuando el terreno no obliga a otra cosa: las aletas están diseñadas para propulsar hacia adelante, y empujar hacia atrás con el filo del talón es mucho más fácil que arrastrarlas hacia delante. En playas con acceso llano y corto, es el método más práctico.

Ponerse el equipo en superficie (método sentado en la escala del barco)

En muchos barcos de buceo, el protocolo es entrar al agua con solo la máscara, el regulador y el jacket sin la botella. La botella baja colgada de una cuerda o en la escala, y el buceador se la pone ya en el agua. Este método reduce el peso que hay que manejar en cubierta y es especialmente útil para personas con poca movilidad de hombros o para botellas grandes (15-18 litros).

Para ponerse la botella en agua: mantenerse a flote vertical con el jacket ligeramente inflado, pedir que bajen la botella, pasarla por detrás de los hombros —igual que una mochila, pero en agua— y enganchar las hebillas. La secuencia requiere cierta coordinación pero se aprende rápido. Lo importante es no hundirse durante el proceso: el jacket inflado y las aletas mantienen al buceador en superficie sin esfuerzo mientras tiene las manos ocupadas con las hebillas.

Entrada al agua desde barco: el paso del pato y el paso de gigante

El paso del pato (back-roll) es la entrada estándar desde la borda de una embarcación pequeña o zodiac: te sientas en el borde con el equipo puesto, haces una señal de OK al guía y te dejas caer hacia atrás. Antes de caer, el regulador va en boca y la máscara firmemente apretada con la mano (para que el impacto no la desplace). Al caer, el cuerpo impacta espalda/botella en el agua, lo que no hace daño gracias al neopreno y el jacket con algo de gas. Inmediatamente te incorporas y nadas hacia un lado para dejar espacio al siguiente.

El paso de gigante (giant stride) se usa desde plataformas de buceo más altas, pantalanes o acantilados bajos: de pie al borde, un paso al frente con las dos piernas juntas (como el título indica, un paso grande) mientras mantienes el regulador en boca y la máscara con la mano. El cuerpo entra vertical y baja hasta uno o dos metros de profundidad antes de recuperar la posición horizontal. Es menos impactante que el back-roll pero requiere un poco más de espacio libre delante.

Situaciones difíciles: oleaje, escalas estrechas y rocas

En entrada con oleaje desde rocas, el principio básico es observar el ritmo de las olas durante al menos tres minutos antes de entrar, identificar el momento de calma entre series y mover todo el equipo al borde. Las aletas se ponen en el agua (no en la roca): te sientas en el borde, te las pones con los pies ya en el agua y entras con la ola. Para salir por las mismas rocas, el proceso es el inverso: espera el momento de calma, sal rápido con las aletas puestas, quítatelas sentado en la roca lo antes posible y aleja el equipo del borde antes de que llegue la siguiente ola. No es elegante, pero funciona.

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