Guía · 4 min · Inmersiones
Ascenso controlado con jacket: técnica paso a paso
Hay una imagen que se repite en casi todos los cursos de Rescue Diver que imparto: un buceador que asciende demasiado rápido porque el jacket estaba sobreinflado en el fondo y nadie se dio cuenta a tiempo. En la inmersión de práctica, a doce metros, lo controlamos. En el mar real, a veinticinco, eso puede ser el inicio de un problema serio. El ascenso con jacket es la maniobra que más veces se practica mal y la que más directamente afecta la seguridad en las fases finales de la inmersión.
Por qué el jacket se infla solo durante el ascenso
A medida que asciendes, la presión disminuye y el gas que hay en el interior del jacket se expande. Si entras al ascenso con el jacket ya con algo de gas —lo que ocurre cuando has estado añadiendo pequeñas cantidades durante la inmersión para mantener la flotabilidad— ese gas se expande progresivamente, el jacket se infla más, el cuerpo se vuelve más positivo, y la velocidad de ascenso aumenta. Si no liberas gas activamente, el proceso se acelera solo. A este fenómeno se le llama «ascenso sin control» y es una de las causas más frecuentes de lesiones por descompresión en buceo recreativo.
La solución es simple pero requiere hábito: durante todo el ascenso, mantén la mano derecha en el cable de deflación del jacket y libera gas de forma continua o en pulsaciones cortas cada pocos metros. El objetivo es que el jacket esté prácticamente vacío al llegar a la parada de seguridad. Si la velocidad de ascenso aumenta a pesar de ir desinflando, inclina el cuerpo hacia adelante y pedalea hacia abajo para frenarte.
La técnica correcta: posición del cuerpo y manos
La posición ideal durante el ascenso es ligeramente inclinada hacia adelante, con las piernas extendidas y las aletas haciendo patadas lentas y amplias. Esta postura maximiza la resistencia hidrodinámica y facilita el control de velocidad mediante el pedaleo. Los brazos deben estar cerca del cuerpo, con la mano derecha en el cable de deflación y la izquierda en el inflador, lista para añadir un pequeño soplo si en algún momento te vuelves demasiado negativo.
Un error que veo frecuentemente: buceadores que miran hacia abajo durante el ascenso, siguiendo visualmente el fondo que se aleja. Mira hacia arriba. Necesitas ver qué hay encima de ti antes de llegar: barcos, otros buceadores, líneas de amarre. Y la mirada hacia arriba facilita mantener la verticalidad, que es la posición en que el deflactor funciona mejor (el gas sube hacia el deflactor superior, que es donde están las válvulas de liberación).
La parada de seguridad: cómo mantenerse a cinco metros
Llegar a la parada de seguridad y mantenerse exactamente a cinco metros es más difícil de lo que parece. Con el jacket casi vacío y la botella menos llena que al principio (y por tanto menos pesada), la flotabilidad en los últimos cinco metros es difícil de controlar. La técnica más eficiente: busca el punto de flotabilidad neutra con la respiración, con el jacket desinflado. Si eres ligeramente positivo (lo más habitual con botella casi vacía), pedalea suavemente hacia abajo para mantenerte a cinco metros mientras esperas los tres minutos reglamentarios.
Si llevas una DSMB, este es el momento de desplegarla. La operación de inflar la boya y soltar el carrete ocupa las manos durante unos segundos, así que antes de empezar asegúrate de que estás estabilizado en la profundidad correcta. Si después de soltar la boya te encuentras ascendiendo involuntariamente, el inflador del jacket está a tu alcance izquierdo para un ajuste fino; un pedaleo suave hacia abajo también basta.
Casos especiales: corriente, grupo numeroso y low-on-gas
En corriente, el ascenso puede desplazarte horizontalmente mientras subes. Si el barco no se mueve para recogerte, necesitas la boya. En grupo numeroso, el problema habitual es que el buceador que va delante crea un estela positiva (el agua que desplaza tiene efecto ascensor sobre quien va detrás) que hace subir más rápido de lo planeado. Deja al menos dos metros de separación vertical con el buceador de delante.
Si subes con reserva mínima de gas (situación de low-on-gas o emergencia), la tentación es acelerar el ascenso. No lo hagas: un ascenso demasiado rápido puede causar daño pulmonar con cualquier cantidad de gas, no solo con mucho. La regla es la misma: 9 metros por minuto máximo, parada de seguridad aunque sea de un minuto si el gas lo permite.
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