Guía · 4 min · Inmersiones
Después de la inmersión: cuidados, registro y preparación para la siguiente
El momento más descuidado del buceo no es el briefing, no es el descenso, ni siquiera el ascenso con sus posibles riesgos de descompresión. Es lo que ocurre en los veinte minutos posteriores a salir del agua. He visto reguladores dejados en la cubierta del barco con las primeras etapas abiertas y al sol, sin proteger, que a la mañana siguiente tenían la membrana deformada por el calor. He visto botellas con la válvula abierta devueltas al armario del centro sin que nadie las llenara porque «total, me queda algo de aire». Y, sobre todo, he visto buceadores que guardan el equipo sin anotarlo en el diario y que a la temporada siguiente no recuerdan ni el lastre que usaron.
Los primeros cinco minutos: lo que no debe esperar
Antes de quitarte el traje o meterte en la ducha, hay tres cosas que deben hacerse: cubre la primera etapa del regulador con el tapón de protección o dobla la manguera para que no entre agua con la sal. Marca en el ordenador de buceo el final de la inmersión para que el tiempo de superficie quede registrado correctamente (importante si planeas una segunda inmersión). Y, si has usado boya de señalización, recoge el sedal y desinfla la boya antes de guardarla: una DSMB enrollada en húmedo con el sedal enredado es una DSMB que no vas a desplegar correctamente en la próxima inmersión que la necesites.
Si estás en un barco grande, sigue las instrucciones del equipo de tripulación para la devolución del equipo: hay zonas para botellas, para el equipo húmedo y para los dispositivos electrónicos, y mezclarlos no es solo un problema de orden sino de seguridad. Una botella vacía devuelta al rack de botellas llenas puede acabar en la mochila de otro buceador en la inmersión de tarde.
El enjuague del equipo: orden y método
El agua salada deteriora el equipo de forma acumulativa si no se elimina correctamente. El proceso de enjuague correcto para cada pieza de equipo: máscara y snorkel con agua dulce corriente, sin frotar el cristal (el antivaho se daña). Regulador: tapa la primera etapa antes de meterlo en el agua; enjuaga la segunda etapa con agua a baja presión en la boquilla (nunca presión directa sobre el botón de purga: puede entrar agua en la primera etapa). Jacket: enjuague exterior y purga de agua por la válvula de inflado oral (introduce agua limpia, agita y vacía dos o tres veces) para eliminar la sal del interior de la vejiga. Traje de neopreno: enjuague por dentro y por fuera, colgado boca abajo o en percha ancha para que no doble la cremallera.
El equipo electrónico -ordenadores, cámaras con housing- merece atención especial: enjuague con agua no a presión, con los botones sumergidos para que no quede sal en los juntes, y secado completo antes de abrir cualquier compartimento. Un housing de cámara abierto con agua en los juntes es una cámara mojada.
El diario de buceo: por qué vale la pena llevarlo
El diario de buceo no es un requisito burocrático: es una base de datos personal que se vuelve cada vez más valiosa cuanto más tiempo llevas buceando. Los datos mínimos útiles para cada inmersión son: fecha, lugar, profundidad máxima y media, tiempo de fondo, temperatura del agua, visibilidad, lastre usado, equipo y, si tienes ordenador con descarga de datos, el perfil completo. En papel o en app (Subsurface y Dive Log son las más completas), lo importante es hacerlo inmediatamente después de la inmersión, cuando los detalles aún están frescos.
La utilidad práctica del diario se revela en momentos concretos: cuando llegas a un destino que ya has visitado y quieres recordar qué lastre usabas con ese traje en esa agua; cuando el servicio técnico del regulador pregunta cuántas inmersiones lleva; cuando ves que tu consumo de aire ha subido notablemente respecto a la media de tus últimas diez inmersiones (puede ser señal de que algo no va bien, o simplemente de que los últimos fondos eran más estimulantes y respirabas con menos ritmo).
Planificación de la segunda inmersión
Si tienes prevista una segunda inmersión en el mismo día, el tiempo de intervalo en superficie es crítico. Con las tablas PADI estándar, la mayoría de los ordenadores de buceo calculan el tiempo mínimo de superficie en función de la profundidad y el tiempo de fondo de la primera inmersión. Una regla general conservadora: mínimo 60 minutos en superficie antes de volver al agua, preferiblemente 90. En ese tiempo, hidratarse bien (el buceo deshidrata más de lo que parece, especialmente con traje seco), comer algo liviano y evitar alcohol. La primera inmersión debe ser siempre la más profunda del día: con la carga de nitrógeno acumulada de la primera, profundizar más en la segunda aumenta el riesgo de descompresión de forma no lineal.
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