Guía · 2 min · Equipo pesado

Bolsa de buceo: cómo elegir, organizar y transportar el equipo

CV
Carlos Vidal
Técnico de equipo y buceador recreativo avanzado · actualizado 12 junio 2026
Compartir
Bolsa de buceo: cómo elegir, organizar y transportar el equipo

Mi primera bolsa de buceo fue una bolsa de deporte de loneta que duró dos temporadas antes de que las asas se rindieran al peso de la botella que metía dentro en algún momento de mala idea. Lo que aprendí de ese y de los cinco o seis modelos siguientes es que la bolsa de buceo es el componente del equipo que más afecta a la experiencia fuera del agua: si la bolsa es mala, cargar el equipo se convierte en una tarea que da pereza antes de empezar la inmersión.

Tipos de bolsas: ruedas, mochila y duffle

Hay tres formatos principales de bolsa de buceo. El «duffle» o saco grande de lona o PVC es el más clásico: un saco de boca ancha que lo cabe todo junto, con asas para llevarlo como maleta o bolsa de hombro. Es simple y robusto pero sin ruedas obliga a cargarlo en mano o en hombro, lo que con 15-20 kg de equipo húmedo cansa rápido. La bolsa con ruedas es la evolución del duffle: misma capacidad, marco rígido en la base y ruedas resistentes que hacen manejable el peso en pavimento. Esencial para viajes con traslados en aeropuerto.

La mochila de buceo es más cómoda para trayectos a pie (accesos a playa, senderismo hasta un punto de inmersión) pero tiene menor capacidad y es incómoda con el equipo mojado. Hay modelos híbridos (mochila con ruedas y capacidad de duffle) que intentan combinar ambas ventajas; funcionan razonablemente bien si no se sobrecargan.

Materiales: resistencia al agua salada

El material de la bolsa debe aguantar el agua salada, el sol, los golpes contra las rocas del fondo de embarcaciones y los rasguños del equipo metálico. Los dos materiales más utilizados son el nylon cordura (tejido de alta densidad, resistente a la abrasión y ligero) y el PVC laminado (más pesado pero completamente impermeable al exterior). Para viajes, el PVC es mejor porque el contenido no se moja aunque llueva o la bolsa caiga en agua superficial. Para uso en centros de buceo con acceso a duchas y enjuague, el nylon cordura con tratamiento impermeabilizante es suficiente.

Organización del equipo en la bolsa

El orden en que empacas el equipo determina cuánto tiempo tardas en montar y en desmontarlo al final de la jornada. La regla es la inversa al orden de uso: lo que se pone primero (traje, botas) va abajo; lo que se pone último (regulador, ordenador, máscara) va encima o en bolsillos exteriores. El regulador y el ordenador van en bolsas de protección o separados del resto del equipo para evitar golpes del lastre o los pesos metálicos.

El equipo mojado nunca debe guardarse en bolsa cerrada más de un par de horas. La humedad y el calor (especialmente en el maletero de un coche en verano) producen olor a neopreno rancio que es muy difícil de eliminar. Si no puedes enjuagar y secar el equipo el mismo día, al menos abre la bolsa y deja que ventile hasta que puedas lavarlo correctamente.

Siguiente lectura recomendada

Rutas internas para continuar por el mismo tema o saltar a la seccion comercial, de destinos o seguridad cuando corresponde.

¿Te ha sido útil?

Ayuda a que mejoremos el contenido