Guía · 3 min · Tipos de buceo

Arqueología subacuática y pecios: historia, leyes y cómo participar

AM
Andrés Molina
PADI Divemaster, especialidades Wreck Diver y Cavern Diver · actualizado 12 junio 2026
Compartir
Arqueología subacuática y pecios: historia, leyes y cómo participar

Hay una emoción muy particular que no he encontrado en ninguna otra experiencia subacuática: estar frente a un artefacto que lleva cien o doscientos años bajo el agua y que nadie ha tocado desde que se hundió. El primer pecio histórico que exploré seriamente fue un vapor mercante hundido en 1917 frente al cabo de Palos, a veintidós metros. Las escotillas estaban abiertas, el cobre de la hélice había adquirido ese verde característico de los bronces que llevan décadas en el mar salado, y entre los corales y las algas había fragmentos de cerámica, botellas de medicamento de la época y la estructura del puente de mando todavía reconocible. Nada de lo que podía llevar a casa. Nada que necesitara llevarme. La historia estaba ahí para verla, no para poseerla.

Qué es un pecio y qué está protegido por ley

Un pecio es cualquier embarcación naufragada, incluyendo los restos de su carga y de los objetos que transportaba. En España, la legislación de patrimonio cultural submarino (Ley 16/1985 y sus desarrollos posteriores) protege los pecios con antigüedad superior a cien años con independencia de si están catalogados o no, lo que significa que cualquier pecio anterior a 1924 está protegido por ley sin necesidad de que aparezca en ningún registro específico. La extracción de objetos, la manipulación de la estructura o incluso la fotografía comercial sin autorización de la administración competente son actividades ilegales que pueden conllevar sanciones económicas considerables y, en casos graves, responsabilidad penal.

Los pecios de embarcaciones militares de cualquier nacionalidad tienen una protección adicional: siguen siendo legalmente propiedad del estado al que pertenecía el barco, con independencia de cuánto tiempo haya pasado. Los pecios de la Armada española en aguas territoriales españolas, los pecios de la Primera y Segunda Guerra Mundial, y los pecios de embarcaciones de otros países en aguas internacionales tienen todos ese estatus de «tumba de guerra» que los hace intocables bajo el derecho internacional.

Cómo participar legalmente en proyectos de arqueología

La forma correcta de implicarse en arqueología subacuática como buceador recreativo es colaborar con proyectos dirigidos por arqueólogos profesionales con la autorización administrativa correspondiente. En España, el Centro de Arqueología Subacuática (CAS) del Museo Nacional de Arqueología Subacuática en Cartagena coordina proyectos de investigación en los que voluntarios con suficiente nivel de buceo pueden participar como buceadores de apoyo: fotografía sistemática del yacimiento, toma de medidas, extracción controlada de muestras (siempre bajo supervisión arqueológica) y registro en pizarra.

El nivel mínimo de buceo exigido en la mayoría de proyectos es Advanced Open Water con especialidad de fotografía o al menos experiencia documentada en fotografía subacuática, más 50-100 inmersiones registradas según el proyecto. Los programas de voluntariado del CAS suelen tener convocatoria anual; también hay proyectos similares coordinados por universidades de Murcia, Cádiz y Alicante en el marco de trabajos de fin de máster o investigación doctoral.

El protocolo del buceador en un pecio: la regla de no tocar

Independientemente del estatus legal del pecio, el protocolo ético del buceador en cualquier yacimiento arqueológico subacuático es el mismo: no tocar, no mover, no extraer. Esta regla no es solo moral — tiene una base técnica. En un pecio bien conservado, la posición relativa de cada objeto respecto a los demás es información arqueológica que permite datar el naufragio, reconstruir la carga y en algunos casos identificar el barco. Una vez que un objeto se mueve de su posición original, esa información se pierde para siempre. Un trozo de cerámica en su posición original en el fondo del barco vale científicamente mucho más que el mismo trozo en una caja en casa de alguien.

La fotografía y el vídeo son bienvenidos y no tienen restricciones en pecios recreativos sin protección especial, siempre que el fotógrafo no manipule el entorno para mejorar el encuadre. La fluorescencia (fotografía con luz UV que hace brillar algunos organismos) en pecios es una técnica que produce imágenes espectaculares sin tocar nada. Para documentación sistemática de yacimientos, la fotogrametría 3D (serie de fotografías solapadas procesadas con software para crear un modelo tridimensional) es la herramienta que usan actualmente los arqueólogos y que cualquier buceador con cámara puede contribuir a realizar si sigue el protocolo correcto.

¿Te ha sido útil?

Ayuda a que mejoremos el contenido